¿Qué es Apertura?

Con posterioridad al fallecimiento de Sigmund Freud, sus continuadores produjeron una interpretación de su obra que, según el diagnóstico de Jacques Lacan, se caracterizó por la reducción del horizonte de la teoría y la práctica psicoanalíticas a la función de un yo normalizable y de una pulsión orgánica, renunciando en ese mismo movimiento, entre otras cosas, a la fundamental importancia del inconsciente para el psicoanálisis.

Como en tantos otros campos del saber conjetural del hablante, se operó en el psicoanálisis un paulatino desplazamiento de aquellos conceptos que resultaban más polémicos y subversivos. El diagnóstico de Lacan en, por ejemplo, La cosa freudiana o sentido del retorno a Freud en psicoanálisis, es contundente: por haber osado espiar a Diana en su baño, como castigo por haber mirado lo que resiste ser visto, los perros de Acteón se volvieron contra su amo y lo devoraron.

De manera similar a lo ocurrido en otras disciplinas, Lacan decidió responder al posfreudismo  con la propuesta de una enseñanza constituida a partir de una nueva lectura del psicoanálisis.

Como una maniobra de frente al posfreudismo, que se había consolidado como ortodoxia, Lacan enseñó que en psicoanálisis es posible, a partir de una doble apertura, volver a establecer lo que fue devorado: someter a una crítica los conceptos fundamentales y ponerlos en relación con aquellos campos del saber que permiten articular de manera efectiva lo que tiende a ser rechazado.

A casi treinta años del fallecimiento de Lacan y la interrupción de su trabajo constante de actualización y renovación del psicoanálisis, su obra entró en un proceso de interpretación y consolidación cuyas líneas fundamentales comparten la mayoría de los practicantes e instituciones que componen hoy el campo psicoanalítico lacaniano.

La orientación que ha tomado dicha interpretación se caracteriza, según nuestro diagnóstico, entre otras cuestiones, por: a) una jerarquización máxima del valor de lo real (confundido con lo que el sentido común entiende por “realidad”), del goce (entendido como satisfacción y/o insatisfacción), y del cuerpo biológico; b) la preponderancia del individuo (confundido con el concepto de sujeto de Lacan); c) la función del analista sostenida en la suposición de la inexistencia de valores y sentidos trascendentes y d) la responsabilidad individual y la autogestión del goce como destinos de la cura psicoanalítica.

En este movimiento, se ha ido renunciando en la clínica y en la teoría psicoanalíticas a la noción de sujeto del inconciente, la función del Otro, la novedad del objeto a, el campo de la palabra y el lenguaje,Ç y la lógica del significante; estableciéndose así una tendencia que olvida lo  que entendemos constituyen las propuestas más importantes de Lacan para el psicoanálisis: el inconsciente estructurado como un lenguaje, el sujeto en inmixión de otredad, los tres registros anudados, el psicoanálisis como lazo social, el objeto a como dimensión creacionista de valor, el analista como Otro y la importancia de la formalización del saber en psicoanálisis.

Treinta años de interpretación de la obra de Lacan han establecido, según nuestro diagnóstico, un poslacanismo que rechaza lo más polémico y novedoso de su legado; los perros han vuelto a devorar a Acteón. Se ha configurado un psicoanálisis acorde a la demanda biologicista, individualista y nihilista de la época y sociedad en las que vivimos .

Los que hacemos Apertura hemos venido elaborando elementos y herramientas conceptuales que nos permiten proponer otra lectura de la obra de Lacan, en especial de sus últimas concepciones, y que divergen de manera notable con lo que tiende a constituirse en una ortodoxia  poslacaniana. Esta otra lectura nos habilita a proponer como formación del analista una articulación dialéctica, en lugar de la lógica monista imperante en nuestro campo, que nos habilita un diálogo crítico y racional con los grandes autores de la historia del psicoanálisis (S. Freud, M. Klein, J. Lacan, etc ), con las versiones actuales del psicoanálisis y los autores que las sostienen y, finalmente, con los campos de saber dentro de los cuales el psicoanálisis, con sus particularidades, se inscribe. 

La apertura que proponemos apunta a volver a articular el psicoanálisis con disciplinas afines, recuperando de este modo su “interterritorialidad” con la lingüística, el análisis de discurso, la matemática, la física, la lógica, la filosofía, la historia etc. , en relación a las cuales la novedad que introduce el psicoanálisis adquiere relevancia y función. 

La apertura que planteamos se funda en un programa de investigación que desarrollamos en nuestras instituciones, desde las cuales intentamos volver a establecer la dimensión más subversiva y nuevamente olvidada de un psicoanálisis que no teme a la desnudez de la verdad, de un psicoanálisis que no renuncia a leer su propia historia y su contexto, de un psicoanálisis por venir.

Texto extraído de la Editorial de El Rey está Desnudo n°1.

 

La propuesta de Apertura

Si nos preguntamos sobre cuáles son las condiciones más propicias para el progreso del pensamiento en el campo del psicoanálisis, creemos que sin duda serán aquellas que habiliten el intercambio, el debate, la crítica y la creación de nuevas ideas.

Avanzando en esta interrogación y, en esa dirección, buscamos en la actualidad producciones que interpelen el campo de saber que es el nuestro, habilitando debates, nuevas preguntas o nuevas interpretaciones, nuestro diagnóstico es que estas condiciones están o bien en retroceso o definitivamente clausuradas.

Las razones que fundamentan este diagnóstico han sido mencionadas y algunas de ellas analizadas en nuestro programa de investigación.

Hemos partido de una apuesta, la de recuperar el campo del psicoanálisis como un espacio que interroga al psicoanálisis mismo, en el dialogo con otros discursos y rescatando la novedad como elemento propio de la enseñanza de Lacan. Por estas razones, sostemos el programa de Investigación Científica en Psicoanálisis con el que, orientamos nuestro trabajo en Apertura, en sus tres configuraciones societarias: la de La Plata, la de Buenos Aires, y la de Salta.

Uno de los criterios por el que sostemos este programa de investigación es la decisión de asumir una posición epistemológica que se orienta en la necesidad ética de una investigación que plantea lo por venir como una forma de la temporalidad congruente con el lugar que el psicoanálisis puede ocupar en nuestra cultura.

Si pensamos al psicoanálisis como una respuesta posible al exceso de padecimiento característico de Occidente, cuyo horizonte se traza con la modernidad y el saber de la ciencia, dicha respuesta tiene que operar en la dirección inversa a la que entendemos como las cuatro condiciones fundamentales y diferenciales del malestar contemporáneo: el individualismo moderno; el nihilismo europeo; la tendencia a la biologización y la reducción de la temporalidad a la inmediatez y el presente.

Tenemos la impresión de que toda la enseñanza de Lacan fue un intento de modular cada uno de los conceptos del psicoanálisis en contra de una tendencia interpretativa contraria a su sentido más subersivo. Sin embargo, creemos que esta maniobra fue rechazada por el lacanismo, que poco a poco ha ido borrando las aristas más filosas y subversivas que el psicoanálisis puede aportar para el tratamiento del padecimiento contemporáneo.

Desde el enunciado “no hay Otro”, pasando por el “acontecimiento del cuerpo” y la “biología lacaniana”, hasta la eliminación de la lógica por la contrapuesta de una poesía instantánea, se llevo a cabo una reconceptualización donde se nos ofrece “elucidado” (preferimos decir digerido) un Lacan “evolutivo” que se autosupera eliminando cada una de las “etapas”previas a un “ultimo Lacan”, reducido a una estampa que se deshilacha tras el fracaso de su propuesta.

Nuestro Programa intenta, por lo tanto, sostener dos diagnósticos: el primero, pensar el psicoanálisis como un nuevo lazo social que puede dar una respuesta que subvierte la tendencia de la época y el segundo, que de desconocer dicha función subversiva, se tiende a dejar al psicoanálisis aislado en un decir que vuelve permanentemente sobre algunos pocos términos a los que se ha reducido su alcance y significación. Frente a estos diagnósticos, sostenemos como respuesta una posición teórica que habilite el debate, la interterritorialidad y la novedad en el saber psicoanalítico, y una posición clínica sostenida en la articulación de las nociones de sujeto, Otro, objeto a, y el futuro anterior.

Si es posible producir pensamiento a partir de instancias que lo propicien, creemos que nuestro Programa de Investigación en Psicoanálisis puede habilitarlo.

Te invitamos a contactarnos o vení a conocer nuestro trabajo los días Jueves a las 20:00 hs en Lavalle 1330 2 “7”.